6 de diciembre de 2011

Y mi taxi los reunió




Se de sobra que lo que voy a contaros a continuación puede parecer una historia inventada, quizás un guión de una película pero no es así, fue real.








Comenzaba la jornada encendiendo como cada día la luz verde y colocando en su correcta posición el cartel de libre.

Esperaba un día tranquilo ya que partía con la ventaja de tener tres servicios contratados con anterioridad por unos clientes habituales de mi taxi.Lo cual es de agradecer en vista del poco trabajo que hay en la calle y he de reconocer que estoy muy contenta con ellos 

En principio no había problema alguno, por suerte podía realizar todos los servicios seguidos  sin que se solapasen los horarios .

Estaba con mi primer cliente, Ricardo y había quedado con la segunda, Natalia a las 14.45 horas en el aeropuerto.
Todo iba bien y  una sonrisa adornaba mi cara cuando recibí la inquietante llamada de mi tercer cliente, Nacho,  indicándome que llegaría al aeropuerto también ¡a las 14.45¡,¡¡Dioooss!!- ¿¡Y ahora qué hago!?-Mi sonrisa se convirtió en una mueca de espanto (calló al suelo como una hoja seca) y por un momento se me nubló la mente y dejé de ver el tráfico de la impresión. ¡Llegaban a la misma hora y a la misma terminal! Los nervios se me desataron, porque además no podía derivar el servicio a la compañera que solía ayudarme con estos contratiempos ya que era su día libre, ni podía organizarme con tan poco tiempo. Sin poderme dividir ni dejar tirado a ninguno de mis clientes, me di cuenta de que el trayecto del uno pasaría por el destino del otro y se me ocurrió la inusual idea de que compartieran el taxi.
A priori y sin antecedentes en esta misma situación ¿Era una locura?. No sabía qué les parecería, así que hablando con Nacho le expuse el dilema y accedió sin ponerme pega alguna.
 El problema es que no conseguía ponerme en contacto con Natalia. El móvil permanecía apagado y mis nervios me estaban comiendo por dentro se acentuaban a cada minuto que pasaba.

A las 14:45 ya estaba en la terminal del aeropuerto cuando recibí la llamada de Natalia que acababa de aterrizar, así que  apresuradamente le conté lo sucedido y la pobre accedió a compartir el taxi ¡Uf menos mal!y me dijo que no tenía problemas para compartir el taxi.
Llegaron en el mismo avión, que ya es casualidad , por lo que acudieron al taxi casi al unísono. Estaba empezando a guardar el equipaje de ella cuando aparecío él y fuí a presentarles, pero cúal fue mi sorpresa cuando antes de que pudiese decir nada, se miraron y en una explosión de júbilo se reconocieron y saludaron efusivamente. 

Yo con los nervios fuera de mi, las pulsaciones como un caballo loco y resulta que eran viejos conocidos. Alucinaba en colores con la coincidencia.
Después de todo resultó ser que eran amigos de la infancia en Venezuela y ¡llevaban nada menos que 25 años sin verse para encontrarse en mi taxi!!.

Hubo un momento que pensaba ¿dónde está la cámara oculta?.

Un recuentro que nos dejó a todos perplejos y felices.

Así es la vida, casualidades donde uno menos se las espera



Buena Caza!!


7 comentarios:

Chica-T dijo...

Una anécdota que jamás olvidaré!!

Oscar Guil dijo...

Bonito.

pascu dijo...

La fuerza del destino,hace que nos crucemos,nos separemos,nos besemos,hasta nos odiemos.
En este corto paseo por la vida del que disfrutamos,hemos tenido la suerte de vivir en primera persona, una de las profesiones mas interesantes e intensas de emociones que existen.
Solo queda darte la enhorabuena,por haber sido la culpable de un encuentro,con buenas perspectivas.
Pd. Mira el lado bueno,llevaras a sus niños al cole

Saturnino dijo...

Ahora queda saber como acabo la historia,. Veamos , se convirtieron en amantes? Porque seguro que quedo una historia rota que 25 años después se reanudo.

Uno Más dijo...

Si lo que no se vea en un taxi es que no pasa... El destino que dicen.
¿Alguien había dicho que eran solteros y sin compromiso?

Susy dijo...

Jajajaja,que bueno y bonito
Un saludo desde Oviedo

UnAngel dijo...

Imagino que a ellos se les alegró el día, pero lo seguro es que te lo alegraron a ti :-D

Un beso.