17 de enero de 2010

A la luz de la luna




Sábado por la tarde.La luna iluminaba la ciudad.
La calle estaba a reventar. Caminaba intentando esquivar los sentimientos. Inmersa en su infinito interior no llevaba destino alguno, se dejaba llevar. Iba cargaba con pesadas bolsas que la hacían perder el equilibrio, y así el auto control.


Cansada, decidió que era hora de regresar. Se acercó a una parada de taxi donde una inmensa fila blanca y roja la esperaba. Se acercó al primero, se sentó sin hacer apenas ruido. Saludo al taxista con cordialidad, y le indicó el destino.


Durante todo el trayecto, sus ojos se clavaron en la ventanilla. Miraba hacía la nada. De fondo, una canción "peor para el sol". Y en su cabeza una macedonia descorazonadora se iba proyectando y tomando posesión de su subconsciente. Mientras el inconsciente iba proyectando su pasado más reciente. Su corazón latía a mil por hora, intentando encontrar un minuto de respiro.


La voz del taxista la devolvió al mundo real: -hemos llegado-. Sacó el monedero, pagó, y de la misma manera que llego, se marchó.


El taxista desapareció entre la oscuridad de la noche.


Llegando al portal, buscó las llaves de su casa, entonces, dio un respingo, se había dejado las bolsas en el maletero.


Buena Caza!!!

5 comentarios:

Chica-T dijo...

¿Dónde estarán las bolsas?

Saturnino dijo...

Seguro que el taxista se las ha devuelto, me parece que conozco al taxista.
Llevo días y dias escuchando otras canciones pero del mismo autor, no hay trabajo pero sí buena compañia en mi taxi con Sabina

Marisa dijo...

Las bolsas estaban lejos de ella, tan lejos como su mente cuando miraba por la ventanilla.

Precioso

UnAngel dijo...

Seguro que no era yo? porque mira que soy despistado. No he vuelto yo veces a por el bocata estando ya subido en la moto :-D

Chitina dijo...

Vaya putada!!!!!!
Aunque que alivio!!!!
dejó todo su "marrón" en el maletero del pobre taxista.
Solo espero que el taxista no recoja lo que ella se dejó.
Besitos guapa y cuidate mucho.